Testimoniatge d’Enriqueta García Sales

García Sales Enriqueta. Borriana Plana Baixa. Guerra civil, repressió i vida quotidiana. Entrevistada per Teresa Armengot

ESCOLTA TESTIMONI

gravació oral
continuació

LLEGEIX EL TESTIMONI

Testimoni: Enriqueta Garcia

Participants: Entrevistadors (E1 i E2)

Duració: 1- 3’ 11’’ // 2- 17’’ // 3- 12 ’25’’ // 4- 1’’ // 5- 2 ’28’’ // 6- 1’ 09’ // 7- 9 ’38’’

Enriqueta: Nació mi hermano y cogió al niño. [conversa inaudible] Una mesa en el comedor donde ellos comían, en la cocina, ella vivía en esa esquina de allí. [conversa inaudible], y me senté en la mesa camilla.

Entrevistadora 1: ¿Pero de quién? ¿De Justicia?

E: Eso estaba en un camino que… Entonces eso no dependía de…

[conversa inaudible]

E: Y teníamos también, que lo organicé yo, porqué entonces conocía a la directora del Archivo del Reino, una muy amiga que tenía 16 años más que yo, pero para mí era una persona, un punto de referencia, que a María Moliner, siempre la defienden, en Valencia también, la del diccionario, fue también archivera de Hacienda. Entonces, teníamos los jurados mixtos y los tribunales paritarios, que sabes que eran las Magistraturas de Trabajo de la Red Pública y de la dictadura de Primo de Rivera, y eso eran muchas carpetas. Entonces, eso lo organicé yo y vinieron del Archivo de Reino, vino la directora en persona y se lo llevaron todo, y no había…

Persona 1: No estaba catalogado.

E: Había una media catalogación, la catalogación correspondía al archivo, ¿Entiendes? Esto está muy desorganizado porqué ha tenido muchos avatares… Teresa, te voy a establecer una premisa, tú conocerás la [inaudible] de lucarna. Hay una guerra civil, y aquí en España hay mucha avaricia, hay gente buena y gente mala en todas partes, pero yo ahora que le iba a llamar al Archivo del Reino para ver si lo quieren. Pues oí por la radio en personas cercanas, que los catalanes estaban recogiendo mucho material, lo que no les interesaba lo destruían a propósito, todo lo de Salamanca…

E: Tres años…

E1: Era joven.

E: Claro, cuando terminó la guerra, cuando terminó…

E1: Él no estaba afiliado…

E: Él no estaba afiliado, creo, a ningún partido.

E1: ¿Pero luego tenía tendencia republicana?

E: Él era político, lo que pasa es que ahora te lo explicaré… Les obligaban a tener establecimiento, les obligaron a afiliarse a un partido, y él entonces se afilió a la UGT, que eran los más moderados, aunque en el medio de la guerra se pasó sus buenos sustos, y pensaba que lo podían meter en la cárcel. Por eso te digo que las películas que hacen de Franco son malísimas, el otro día me dijo mi sobrina: «A Franco no tengo nada que agradecerle ni [inaudible]», pero me dice: «Este Franco fue un dictador asesino», digo: «Claro», «¿Asesinos los otros? Menudos que fueron [inaudible]», pero los demás, los que no nos metimos en política, nadie se metió. Yo me sentí mucho más libre que ahora porque ahora en la esquina de Barginer, a las nueve de la mañana que me he ido a misa, me empujaron, me dí con la cabeza en el bordillo y me tuvieron que dar puntos, me quede sin conocimiento y aquí…

P1: Una pregunta, ¿La tía Pepa también iba con vosotros?

E: Claro, claro que sí. Y Pepín, y el hijo y el sobrino, por eso no cabíamos todos en la misma casa.

P1: Mi madre no nació aquí, mi madre nació en Valencia. La tía Pilar en Valencia. Claro, es que mis abuelos de Burriana son otros. Mi abuelo tenía un taller en Burriana, un taller de muebles en la calle Túria, cerca, por las Torres de Quart.

E: Y la tía Pilar vivía por allí.

P1: Y se le quemó, se le quemó. Le fueron a avisar que estaba quemado, era ebanista, y entonces alguien, que no sabemos, le dijo que había un pueblo que se llamaba Burriana, que allí nadie hacía muebles, y es cuando mi abuelo se fue, mis dos abuelos, y Amparín ya nació en Burriana.

E: Mi abuela era de Requena.

P1: Pero mi madre pasó hasta los 6 años en Valencia.

E: Pero como yo estaba con mis tíos aquí, yo estaba mucho en Valencia.

P1: De todas formas, ¿Tu padre era de Burriana?

P2: No, de Murcia.

P1: ¿Y como fueron a parar a Burriana?

P2: Mi padre tenía en la familia un negocio de cosas de minerales, y estaban parte en Cartagena, parte en Valencia y parte en Mallorca, y claro, él se vino con el tío que era padrino de Enriqueta.

P1: ¿Pero cómo llegasteis a Burriana?

E1: Eso que ibas a contar de tu padre. ¿Cómo aparece tu padre que era de Murcia?

E: Mi padrino que era mi padre. Mi padre era un hombre inteligente, y un día que vivían en Cartagena le dijo: «Este niño cuando sea más mayor me lo llevaré para que estudie», cuando pasó todo aquello, se murió su padre, y en una riada de esas que había en Murcia, cogió una neumonía y se murió. Entonces sus tíos se lo llevaron, y él se crió con sus tíos en Cartagena. Ellos tenían el negocio de minerales, tenían minas y tenían… Entonces pusieron un despacho en Valencia y se vinieron. Llevaban al abuelo, que se llamaba Francisco Cabezos, pero los de casa le llamaban el abuelo. Se vinieron el abuelo, un hijo, mi padre y…

P1: Ahora me ha hecho una pregunta que no he sabido contestar… Porqué se casaron en Valencia y tú naciste en Valencia, ¿Por qué luego se fueron a Burriana, y el papa que no tenía nada que ver, acabó en Burriana?

E: Yo te lo diré luego. Entonces, pusieron despacho en Valencia, entonces él se vino con los de Valencia, y mi padre hace años estaba en Valencia, y no encontraba mucha cosa porque eran todos hombres, y al ser todos hombres las muchachas no querían ir, y entonces tuvo que traer a la hija. Aún me acuerdo que encontramos a Elisa, una muchacha que tuvieron, mi madre y yo por el Mercado Central [inaudible]. Yo he estado en Cartagena luego y me he quedado con ellos y no me acuerdo. Entonces mi padre, todo el mundo le había dicho que qué pena, porque no se sacó la carrera, pero mi madre dijo: «Si los hijos, su padrino y su tío quería que fueran y se quedaron con el negocio», porque veían que mi padre valía más para aquello, y también valían sus hijos. Mi padre quería ser marine, y entonces rellenó la instancia para marine, y no le dieron la instancia, y al no poder entrar en la Escuela de Marina, decidió que como iba a pedir para que le dieran una carrera, y él dijo: «Es que quiero que te quedes con el negocio, porque el negocio siempre será de sus hijos, yo quiero trabajar para mí», por lo que se puso a trabajar para mí y es cuando pensaron en poner algo en Burriana, como mi madre era de allí…

E1: ¿Cómo se habían conocido en Burriana?

E: Vivía en Valencia.

E1: ¡Ah! También vivía en Valencia. ¿Y por qué vivía tu madre que era de Burriana en Valencia?

E: Porque de pequeñita se vinieron.

E1: ¿Y de qué trabajaba tu abuelo?

E: Mi abuelo era inspector de policía de Burriana. Y de día una muchacha que se llamaba María, que nosotros con la hija mayor hemos seguido teniendo amistad toda la vida, y cuando mi abuela estaba con las hijas aquí en Valencia, ella comía en casa de María.

E1: ¿Y por qué volvieron a Burriana?

E: ¿Quién?

E1: Tus padres.

E: Cuando volvieron de Sueca.

E1: No, tus padres ya estaban en Burriana cuando el refugio…

[inaudible]

E1: Pues igual que mi abuelo.

[inaudible]

E1: Porque en verano iban allí, tenían familia… Mi padre fue un día a Burriana, y todos eran hombres con blusa negra, y dijo: «¿Qué pasa en este pueblo que están todos de luto?».

E1: Pero mi abuela cuando llegó a Burriana dice que todas las abuelas iban con topo y que ella llevaba el pelo suelto.

P1: Cuéntale a Enriqueta como se conoció con tu abuelo que era…

E1: Pues mi abuela, su padre tenía una fábrica de jabones en Requena, y hubo una granizada… Ella contaba que se hizo de noche, y fue tal la granizada que se arruinó todo, y cuando se arruinaba el campo…

P1: ¿Por que os vinisteis de Burriana aquí? Mira si era yo pequeña y me acuerdo, de Burriana a Valencia vinimos en el 1936.

E: Mi padre tenía…

P2: En la de edad de 46, que Manuel Vicent tiene libros sobre eso escrito, porque se arruinó… Después de la Guerra Civil, en Valencia hubo una helada porque dicen que “año de nieves, año de bienes” para las tierras.

E: Mi padre tenía toda la instalación eléctrica…

E1: En esa tienda se vendían cosas, cosas de…

E: Cosas de mercería, y ganaron mucho dinero vendiendo.

E1: Vale, vale.

E: Pero mi padre tenía un contrato desde Moncófar hasta San Carlos de la Rapita, toda la parte eléctrica estaba a cargo de él, lo instaló con más gente. Instaló todo el puerto de Benicarló, y luego parte del de Vinaroz, y se iba todas las semanas y se quejaba de los trabajadores: «Si yo tuviera trabajadores de aquí, esto en menos tiempo lo solucionaba, pero allí no aguantan». Me acuerdo con detalle que le dijeron a mi padre que estaba haciendo una fonda: «Ya que está usted en Benicarló y hay pescado tan bueno, ¿Por que no nos trae pescado?» y mi padre dijo: «Porque el pescado me lo llevo para mi casa», y entonces allí les dijo: «Miren, ustedes me regalan unas cestitas de mimbre de pescado con unas hojas», porque entonces mi padre ganó mucho dinero y todo lo que había perdido en la guerra lo recuperó. Pero luego quiso volver a poner el establecimiento pero aquello no le funcionó.

P1: A raíz de la nevada, Enriqueta.

E1: Eso fue porque se arruinó todo, como decía mi abuela: «Jo tenia un negoci de mobles, però és que si els de la taronja s’arruïnaven, qui em comprava la cadireta?».

P1: Tu abuela tenía una casa de muebles, pero a parte, ¿Tu abuelo era ebanista?

E1: No, no, mi abuela era la ebanista, ella hacía los muebles, pero más tarde empezaron a vender cosas.

E: Sí, yo me acuerdo.

P1: Esta profesión, como que la han cambiado…

E1: El taller de mi abuela estaba en una puerta falsa, allí tenía el banco y todas las herramientas.

P1: Yo no sé si te habrá servido de mucho Teresa. Pero creo…

E: Entonces mis padres nos sacaron del colegio y nos buscaron una profesora particular.

E1: ¿El refugio que vosotros estabais, era seguro? ¿Parecía seguro?

E: Mujer, siete años nos aseguró…

[inaudible]

E1: ¿Duraba mucho rato o tampoco lo sabes?

E: Mujer, aquello eran unas bombitas de jugar, no creo que hicieran mucho ruido.

E1: Y a veces, por casualidad y te acordaras, ¿En un mismo día bajaban dos veces?

E: No me acuerdo.

E1: ¿Cada cuánto tiempo pasaba? ¿O era constante?

E: No lo sé.

E1: Ya nadie lo sabe casi… Le he dicho a Teresa que hable porque tampoco conozco a gente de tu edad que esté en Burriana, con Lola la de la subasta, la hija del señor Federico…. Que Lola igual conoce bien….

[inaudible]

E1: Que era su abuela, su madre era Lola también, la de la subasta. Y luego la hermana de ella era la señora Consuelo, que estaba casada con el marido que tenía… ¡La gasolinera! ¡La gasolinera!

P1: … Para continuar leyéndola que es una maravilla… ¡Es una maravilla! ¡Qué bien escrito! Y como dice: «El Quijote es el libro del que habla todo el mundo pero que casi nadie ha leído». ¡Es una maravilla!

E: Lo que era una animalada, era que nos hicieran leer el Quijote con diez años porque es un libro para leer adultos.

E1: Pues mira Enriqueta, todo esto de que hubiera refugio, que el nuestro estuviera alicatado, lo de que pusieran el palito en la boca con el cordelito… Son cosas que si no es por ti, pues igual se ha perdido ya…

E: No, mujer…

E1: Es cierto.

E: ¿Sabe que pasar? Que como ahora todas películas y todos los estilos es que Franco fue un criminal… Porque aquellos se hinchan a revivir lo de Franco, lo he leído y lo he oído. Porque ahora hay un libro de Federico… Se llevaron todo el oro de España, eso ya lo sabemos, se lo llevaron de la Casa de la Moneda.

E1: ¿Y has trabajado aquí en Valencia? ¿Y a Burriana soléis ir?

E: Antes íbamos de vez en cuando porque estaba mi prima, y ahora en la casa del pueblo, pero se ha quedado prácticamente a vivir y ahora está muy mala… Íbamos cuando Juani vivió siete años en Madrid, mi madre y yo íbamos a comer algunos domingos, cogíamos el coche por la mañana y volvíamos por la tarde, pero ahora ya no vamos con el coche y cuando queráis, mi hija va al pueblo con vosotros. Pero claro, ella lo que pretende es que te quedes. Yo estoy pasando una temporada mala y no me apetece estar fuera de casa, y ahora queremos ir porque ella está muy mala, y nos moriremos una de las dos y no nos habremos visto, y estamos a dos pasos.

E1: ¿Pero tus padres vendieron la casa? Cerraron el negocio, vendieron la casa…

E: Mi padre ya no tenía ninguna vinculación, así que…

E1: Y cuando estabais refugiados en Sueca, ¿Los niños que hacían?

E: Jugar.

E1: No estudiaban…

E: Al colegio íbamos pero… Pero sí, íbamos al colegio.

[conversa irrellevant]

E: Luego pues me acuerdo que jugábamos las niñas en la casa de refugiados con las niñas de la calle, que había una que se llamaba Francisca, había otra que se llamaba María Sales, que también era amiga nuestra, y las de Burriana decían: «Mi madre siempre será de [inaudible]» yo como de política paso… No me interesa, pues…

E1: Además de las dos familias que fuisteis, ¿Había mucha gente de Burriana en Sueca?

E: No. Allí no sé si en Sueca, en un pueblo, los de al lado de mi casa tenían una ferretería y era de Quatretonda, y sé que también salieron, y no sé si… Porque volver, volvimos todos, también estaban en Sueca y los de la tintorería creo que también. Pero ahora he perdido la relación con toda esa gente, y mira que nos conocíamos.

E1: Y cuando se acaba la guerra, ¿Cómo te enteras?

E: Estábamos en Sueca y se había acabado la guerra, y había un desfile, salió la gente, desplegaron las fuerzas y esas cosas, y no enteramos que se había terminado.

E1: ¿Y qué sentiste?

E: No sé… Pensabas que podías volver a casa… Me acuerdo, mira, la chica que viene aquí que es como una amiga, no había ido a ningún sitio nunca. Yo en Sueca, todos los días, hacía arroz todos los días.

E1: ¿Y qué comías?

E: Arroz con algo. [Inaudible]. En la calle vieron que nosotros no éramos iguales que esos de la casa de los refugiados, porque todos eran gente de bajo de un puente, gentuza, no era gente de bien. Pues nos acogieron muy bien, tanto es así que, Concepción, la vecina de al lado, cuando nos marchamos a Burriana, hemos seguido la amistad, con ella y la hija. Nos acogieron, y nos facilitaban arroz, para cambiarlo por otras cosas. Me acuerdo que hacíamos, como no había pan, tostas de maíz, y estaban buenas, lo que pasa que se hacían muy finas, y me acuerdo de ponerles aceite, y eso estaba muy bueno.

E1: ¿Y por que en Burriana, hubo refugiados de Vallecas, y ahora me has dicho que en Sueca también?

E: Yo conocía gente de Vallecas, gente de poca categoría, o sea que no sé de donde era, eran madrileños.

E1: Tanto en Burriana como en Sueca.

E: Sí, amistades que hemos conservado. Éramos más como ellos, aunque les pagaban las casas, les subvencionan, y las dos familias, mis padres y los abuelos, que de ella disponían de dinero, dijeron que iban a hacer una casa para nosotros. [inaudible].

E1: ¿Pero estuvisteis prácticamente nueve no? Si os fuisteis… ¿Tu hermana ya había nacido?

E: En el 1938 nos fuimos.

E1: Tu hermana nació en mayo, y la evacuación sería a finales de junio.

E: No lo sé, estaba en Sueca.

E1: Pero te quiero decir que debió ser a principios de junio del 1939.

E: Luego terminó en el 1939.

E1: ¿Durante ese tiempo, ibais al colegio?

E: Si lo que pasa es que un día alguien entró en el baño, uno que había entonces y dijo: «No hay papel, traed papel», y cogió mi hermana y se fue a comprar, con seis años. Lo que pasa es que, mis padres sé que se la llevaron a Burriana y ahora está allí enterrada.

E1: ¿Enterrada?

E: Sí, en un nicho.

E1: Debió ser una cosa tremenda…

E: Tenía tres años menos que yo.

E1: Y la atropelló un camión.

E: Y había chicos de 18 años que le decían…

E1: ¿Que eran? ¿Soldados?

E: Sí, soldados. Yo sé de otras familias que también han perdido a hijos en circunstancias similares. Lo que es la vida, que pasa sin darte cuenta… Son muchos años, y aunque digas que son muchos años, piensas que pasa rápido… En la vida pueden pasar muchas cosas, pero ha pasado muy rápido,

E1: Es que todo pasa muy rápido.

E: Estos últimos años me han pasado como tres meses, es que pasa muy rápido.

Visita al refugi

Testimoni: Enriqueta Garcia (E)

Participants: Entrevistadors (E1, E2), Persona (P1)

Duració: 48’ 41’’

Entrevistador 1: Lo que nos interesa sobre todo es como sufrió la población civil los bombardeos y…

Enriqueta: La gente civil… Los bombardeos eran muy fuertes. Mi madre cogía un colchón y lo metía en el comedor y nos ponía allí. Mi padre y un señor que estaba tres casa más allá, Carlos, y que tenía una empresa de coches, y un que iba a la estación se pusieron de acuerdo e hicieron un refugio, y cómo llevaba toda la vida haciendo coche pues lo hicieron con los asientos de los coches…

E1: ¿Cómo se bajaba?

E: Por unas escaleras dentro de mi casa.

E1: ¿Estaba hecho de obra?

E: Eso son cosas privadas.

E1: Quiero decir, que era una escalera de madera.

E: Era una escalera hecha.

Entrevistador 2: ¿Era de madera o de obra?

E: No me acuerdo. Y entonces…

E1: ¿Dónde vivíais?

E: En el Raval.

E1: En frente de casa de sus abuelos.

E2: Entonces teníais un refugio particular.

E: Teníamos un refugio particular nosotras y ese señor, y otros vecinos dijeron: «Pues es una buena idea! Vamos a hacerlo nosotros también», entonces los otros lo hicieron también, lo que pasa que no les dio tiempo.

E2: Mis abuelos bajaban a ese refugio.

E: Claro que bajaban! Lo que pasa es que al cabo del tiempo… Yo recuerdo por donde salía, como un pequeño…

E1: ¿Estaba lucido el vuestro?

E: El nuestro sí, el otro no, y como un pequeño agujero para poder pasar de uno al otro, como los ratoncitos nos comunicábamos. Yo recuerdo que una de las veces que bombardearon y estaba en el otro refugio y alguien me cogió en volandas y me llevó a mis padres, pero no sé quién fue, y así estuvimos hasta que a mitad de la noche, llegaron los de la Columna de Hierro, que aquello fue terrible. Yo era muy pequeña y casi ni me enteraba, pero esa noche a uno porque era rico, al otro porque me mira mal, al otro porque iba a misa…. Se ve que dieron con una lista del Ayuntamiento y como los pueblos mucha gente se conoce o son familia, pues se avisaron unos a otros y huyeron.

E1: ¿Y Josefina que hizo?

E2: El marido de Josefina se escapó por el tejado de mis abuelos.

E: Por la puerta falsa salíamos al callejón… y estaba el marido de ésta y se la llevaron a ella, embarazada de 8 meses y le quitaron a la niña. Hubo gente que ahora no sé ni quien eran porque yo, ten en cuenta, que me fui de ahí con 17 años, y hay cosas pues que… Han pasado muchos años.

E2: Volvemos al refugio. ¿El refugio estaba chapado?

E: La parte nuestra sí, la otra todavía no.

E2: ¿Tenía luz eléctrica? Y luego, ¿tenía algún banco para sentarse?

E1: Los asientos de los coches.

E: Sí, tenía luz eléctrica y los asientos, y en el nuestro, el de los coches, bajó asientos de coche para sentarnos o tumbarnos.

E2: ¿Y tú te acuerdas de correr? ¿Pasasteis muchos días en el refugio?

E: Solamente cuando bombardeaban.

E2: ¿Y como era la sensación dentro del refugio durante los bombardeos?

E: Eramos unos niños y más bien estábamos con los juguetes. La noche que entraba la Columna de Hierro y decía todas las barbaridades, pero yo casi ni me enteraba.

E2: Pero ese día que llegó la Columna ¿estabais dentro del refugio?

E: Sí, en el refugio. Mi padre con una pistola en la mesita de noche, mi madre a punto de dar a luz y así pasamos esa noche. Se llevaron a los que quisieron y mataron a los que les dio la gana… ¿Tú conoces a Ángel Almela?

E2: No.

E: Es que me ha dicho… Ángel me dice: «Todavía tengo metida los gritos de aquella chica que no sé como quitármelos» fueron a por el padre, y él había huido y se llevaron a la chica.

E2: Por qué ellos vivían en la casa esa de que hacía esquina del Raval, la grande.

E: No. Ellos vivían en el Pla y en el Raval en una casa de esas, donde está la pastelería, en una casa de esas.

E2: Había dos panaderías. ¿Tú no lo has conocido? Que estaba al lado de Canós, y que iban con delantales muy limpios.

E: Eso puede ser, pero es que yo era muy pequeña…

E1: ¿Cuántos años tenias?

E: Yo tenía 7 años.

Persona 1: Ella nació en mayo del 1929. Cuando empezó la guerra tenia 7 años.

E1: ¿Cuando tuviste conciencia que estaba la guerra?

E: Te puedo hablar de mi sensación, no de la sensación general. Nosotros estábamos en una alquería en la Malvarosa, y estábamos allí mis tías que viven en Valencia, mis padres, y mi tío. Estaba la radio puesta y en eso que vi a mi padre al lado de la radio y que dijo: «La guerra ha empezado, ha empezado la guerra», pues mi impresión es esa de decir que no sabías que era la guerra exactamente.

E2: Claro… Los mayores se pusieron las manos en la cabeza. ¿Qué hiciste? Sigue contando.

E: Seguimos allí, luego fuimos al pueblo y pasamos allí los 6 años de guerra con todo lo que pasó.

E2: ¿Cuándo se notaba la guerra?

E: Se notaba en la comida. A una de mis tías la criaron en Londres, y su hermana que ya estaba situada, mi padre iba de vez en cuando a ver si llevaba algo de comida. Yo me acuerdo que tenía tierras pero no labradores. Al hermano lo llevaron a Castellón pero luego no sé qué pasó. A un chico de una familia importante que tenía mucho dinero, recuerdo haber entrado a la ferretería de Ros, y que hubiera plátanos: «¡Ahí! ¡Plátanos!» como una sorpresa… Pasamos mucha necesidad de tener comida y nos dieron cartilla de racionamiento, a mi padre se la dieron primero porque tenía un establecimiento y a nosotros después. Un día nos trajo un pan que la harina estaba fermentada y estaba mala, pero había que comérselo, y así nos morimos todos. De las amistades te ibas valiendo un poco, mi padre conocía a un señor que hacía fruta con líquido, en otro sitio, chocolate de la Trapa que había que partirlo con más gente, y eso es lo que había…

E2: ¿Se notaba que había refugiados de fuera de Burriana?

E: Había en la misma calle que nosotros.

E1: Sí por qué vinieron de Madrid y de Ávila.

E: Mi madre cuando nació mi hermana, mi madre se lo hizo todo.

P1: Nació en mayo del 1938, para que lo dates.

E: Mi madre toda la ropa que tenía era de niño, porque habíamos sido dos, y ella, la tercera, se la dio toda, y le hizo todo el equipo nuevo al chiquillo.

E2: Es decir, que los refugiados se notaban dentro de la vida de Burriana. Y, ¿cuándo empezaron los bombardeos?

E: Yo sé que venia un avión que le llamaban la pava todas las tardes y te tenías que esconder.

P1: Mis tías me dijeron que por aquí por Valencia también pasaba.

E2: Venía la pava y os escondíais.

E: Sí claro.

E2: ¿Pero la pava tiraba bombas o solo era de reconocimiento?

E: Llevaba bombas.

E1: Mi madre por ejemplo dice que ellos arriba en el tejado tenían gallinas, y mi madre dice que después de un bombardeo, cuando subió estaban todas las gallinas tenías las patas cortadas de la metralla.

E: De eso no me acuerdo.

E1: Ella contaba eso…

E: Sí, sí. Es que tu madre tenía unos cuantos años más, yo tenía un año menos que Pilar, y tu madre era mayor.

E1: Mi madre cuenta también, contaba, que en un momento dado, tu padre y mi abuelo, las dos familias pensaron que en Burriana no estaban seguros, y que vosotros teníais una alquería en la playa, en la Malvarrosa, y entonces se fueron. Mi madre dice que estaban jugando en la arena y que de repente vieron salir un barco que empezó a bombardear y que se fueron todos a la casa a ponerse los colchones todos encima, imagino.

P1: Una cosa que quiero contar es que mi hermana, que nació en mayo del 1938 como te he dicho antes, se metió en un gallinero.

E: Eso no estaba seguro, unos estaban en la parte de la calle de la Mare de Déu y los otros en la otra parte, pero se intercambiaban, entonces nos fuimos mi abuelo y una de mis primas a conocer a mi hermana que acaba de nacer. Había un camión que traía todos los días suministros, y con ese camión se podía volver a Valencia, entonces nos marchamos todos a nuestra alquería pero como era muy sencilla, pasamos todos a la alquería de Vicent que era más segura.

E1: Mis abuelos…

E: Teníamos gallinas y vinieron los milicianos y se las llevaron. Luego pasaron todos los que estaban en primera fila de chalets, también pasaron a casa, al chalet que estaba en la parte de detrás de los hermanos…. ¿Tú conoces a Lolita Badía? Que los hijos tiene una casa y el marido fue constructor de la casa de… Sí, yendo al puerto por la periferia… Domingo Badía.

E1: No lo sé.

E: Pues Vicent, que era su padre y Doloretes la madre. Vicent con mis abuelos había tenido mucha amistad y pasamos a su alquería, y entonces él tenía unas hermanas que tenían un chalet y nos pasamos todos al chalet porque había espacio, y los que estaban delante, don Victor, que era maestro, también pasaron y dormíamos todos en colchones en el suelo y en el sótano, que por cierto, cuando termina la guerra, mis tías y mi abuela fueron al pueblo a ver que podía coger, porque estaba….

P1: La abuela Ángeles…

E: La abuela Ángeles ya se había muerto. La abuela María.

P1: Fue la nochebuena de 1935, sería la abuela paterna…

E: Claro, la abuela María, que vinieron ella y Paquita. Luego, mi tía ha visto cosas por la calle que estaban puestas en el refugio, y le dijo a una de las hijas: «Gente muy buena, muy religiosa». Era una sombrilla muy cara, y dijo: «Yo no me gasto ese dinero», y cogió mi paga y se la compró. Se notaba que era otra sombrilla y la vio mi tía por la calle y le dijo: «Esa sombrilla es de Enriqueta», y dice: «Sí, sí que es de ella», pero cogieron lo que quisieron.

E1: Mi bisabuelo estaba ahí.

E: Claro, todo. Cogieron todo y se lo llevaron. Después, a mi padre lo vestía un sastre que, hasta no hace muchos años, tenía todavía el cartel en la esquina de la plaza de la Reina Cándida de la Paz, se llamaba Biana.

E1: Sí, eso me suena. Tejidos Biana.

E: Tejidos, era un sastre. Mi padre en la playa se puso un guardapolvo que tenía para cuando hacíamos tomates, y cuando llegó a Valencia, mi madre tuvo que ir al sastre a decirle que le hiciera un traje a su marido sin probárselo porque no podía ni salir a la calle. Así llegamos a Valencia.

E2: Vosotros, dos cosas y termino con el refugio, cuando estabais allí y había bombardeo, ¿se apagaban las luces y sonaba sirena?

E: Sí, creo que sí.

E1: A mí, mi madre me ha contado muchas veces que cuando la sirena sonaba bajábamos al refugio y mi abuelo se quedaba arriba con mi tía Amparin porque no quería bajar.

E2: ¿Y los niños tenían que tener la boca abierta?

E: Los niños teníamos unas maderitas que tenían un muesca en el centro para la boca, y la llevábamos con un cordoncillo colgadas porque así, si sonaba…

E2: ¿Y no recuerdas si era bastante frecuente estar en el refugio, o era excepcional?

E: Yo creo que excepcionalmente. A última hora sí que la cosa se puso mal, pero al principio no. Lo que es en la guerra, fue a última hora.

E2: Primero os fuisteis a la alquería…

E: Luego a la alquería de Vicent, y después al chalet de sus hermanas. Entonces, mis abuelos, como mi abuela y mi prima se habían ido con el mismo camión que traía los suministros…

E2: ¿Y tu madre llevaría también un bebé recién nacido?

E: Entonce en los camiones siempre la metían a ella en la camilla, entonces cogimos y nos vinimos a casa de mi abuela que vivía en Alboraya.

E2: Pero no pasasteis por Nules… ni por Valencia por la plaza de toros.

E: Vinimos directamente a Alboraya. Nos quedamos la noche allí y al día siguiente como tus abuelos eran de Sueca, donde vivía tu abuelo, tu bisabuelo y tu tío Ricardo, nos quedamos. Vinimos en ese camión y fuimos hasta Silla, y allí estuvimos esperando unas horas hasta que pasara un camión que nos quisiera recoger y que fuera hacia Sueca. Al final nos llevaron, y nos fuimos a casa de sus…

E1: Y en Alboraya, ¿dónde pasaste la noche?

E: En casa de mi abuela, era una casa grande. Nos quedamos esa noche en la casa de sus abuelos, allí había una casa de esa que daban refugio a los refugiados, pero su abuelo y mi padre fueron al Ayuntamiento y dijeron: «Mire, nosotros venimos huyendo de la guerra de Burriana, nosotros no queremos que nos metáis en una casa de esas, nosotros estamos dispuestos a pagar un alquiler y a pagar lo que sea. Pero usted facilítenos una casa», y nos dieron una casa para las dos familias, que como nos conocíamos todos, pasaban sus abuelos a dormir a casa de una señora, que me acuerdo que era pelirroja y que vivía en un piso. Mi padre trabajaba en Valencia en la Subsecretaría de Armamento.

E2: Se me ha olvidado preguntarte, cuál era el trabajo de tu padre.

E: Mi padre trabajaba entonces en la Subsecretaría de Armamento.

E2: ¿Y primero?

E: Mi padre era electricista.

P1: Tuvieron un establecimiento de electricidad, juguetes y cosas en la calle San Vicente.

E1: Y luego en el del Raval.

P1: Pero su profesión, su especialidad, era la electricidad.

E2: Y luego de que trabajaba en la guerra, ¿en suministros?

E: En la Subsecretaría de Armamento.

E2: ¿Y cómo lo cogieron durante la guerra?

E: Sí, claro, estaba convertido en quintas. Y no sé porque fue ahí.

P2: Hubo un momento que tenia mucho trabajo porque les venían los Generales y todo, o sea que tenía implicación en eso.

E: Mi padre, ya le digo, que como el sastre de mi padre, como un electricista de Burriana que en su vida había tenido un traje así, bajarse del pueblo y….

E2: Es decir, que después que llegaran…

E: Después de que los moros rojos se llevaran un camión con todo lo que quisieron, después llegaron los verdes y también se llevaron todo lo que quisieron. Entonces una amiga nuestra, que se ha muerto hace poco, Vicentita Ríos, era muy de derechas y el marido estaba en la guerra, trajo muchas cosas de valor a la casa, un valor relativo, y una parienta que se llamaba Teresita, que no me acuerdo de que clase de pariente era que se iba a casar, su padre era un directivo de los rojos y estuvo condenado a la pena de muerte.

E2: ¿No te acuerdas de cómo se llamaba?

E: Pues si no me acuerdo… Estaba condenado a pena de muerte, pero luego se la conmutaron por… Y ella se trajo todo el ajuar a mi casa, como había mucho espacio en aquellas casas, y fueron al de recuperación, y Vicentita: «Deixa’m entrar que allí tinc coses meues», no hubo manera. Quién entró en casa de Vicent y vio que se había cogido un mantel de su casa.

E1: Eso mi madre también lo cuenta, que en la calle habían arramblado con todo.

E: Todo, todo. Pensaron que ya no iba a volver nadie y se hicieron con todo lo que pudieron, con todo.

E1: Y la casa de mis abuelos, ¿la pusieron en Estado Mayor?

E: En el Estado Mayor eran muy amables y encantadores. Uno de ellos se hizo el novio de Amalia, un catalana que su madre cuando se casaron fueron a casa, se llamaba Pérez. Ella que no lo quería, y el chaval lo que hizo por ella y ella que no lo quería y cuando terminó la guerra, él fue a buscarla y ella bien, pero luego dijo que no y él se murió y cuando ella se murió, su madre no le llamó, y dijo: «Yo aquí no volveré».

P1: ¿Pero era rojo o azul?

E: Era rojo y azul.

E1: Lo que quiere decir es que si estaba en la casa de mis abuelos, y la habían hecho Estado Mayor, y le llaman uno de los soldados…

E: El tío Luís que era militar…

P1: Estaba en un partido, rojo o azul, porque les había tocado ahí porque unos y otros se querían pasar al otro bando, y no podían por historias… Yo he oído contar que a lo mejor uno que si le tocaba aquí decía que se quería cambiar al otro porque tenía hijos.

E2: Bueno, a ver, orden. Llegasteis a Sueca.

E: Allí nos dieron a una casa y nos arreglamos para vivir las dos familias. Y cuando terminó la guerra, volvieron, primero mi padre que iba con nosotros, puede que con tu abuelo, y puede que con el de la tintorería, porque de eso me acuerdo porque se les escapó el perro.

E1: Eso me lo ha contado muchas veces mi madre.

E: Por eso yo veía un perro…

E1: Que se lo encontró y empezó a ser tan cariñoso que le pegó un mordisco.

E: Tenía un perro como el de Alecrim, pero se les bajó del tren y al final lo encontraron. El perro cogió la rabia, le mordió al chiquito en el brazo y al otro en la cabeza y se murió de la rabia. Pero yo, como venían todas a mi casa a comentar porque no tenían familia, pues yo a todo aquello lo asimile y tenía horror a los perros, no podía verlos.

E2: Entonces tu padre, vosotras os quedasteis en Sueca…

E: Nosotras nos quedamos en Sueca y mi padre se fue con otros señores, que también tenían sus casa, y un guardia civil que era el padre de Luís, uno que tenía la mercería en la calle San Vicente. Mi padre llevaba en la maleta un pantalón de repuesto, y él dijo que con un pantalón tenía bastante, y se lo quitó.

E2: Entonces, tu padre cuando volvió a Burriana y habiendo estado trabajando para el ejército republicano, ¿no tuvo ningún tipo de represalia?

E: No porque mi padre era un hombre que era político y no se metió en nada. Pero el susto no había quien se lo quitara…

E1: Mi abuelo igual, a ver como…

E: La noche esa de la Columna, mi padre estuvo con una pistola en la mesilla, y cuando volvió con todo eso, pues lo mismo. Un día fueron unos, no se si milicianos o del pueblo, entonces no tenía radio, y le dijo: «Venim a per la ràdio». Mi tío, el hermano de mi madre era militar, estaba de vacaciones en la alquería y se la había llevado, y preguntan por la radio y dice mi padre: «Doncs la ràdio jo no la tinc ací, està a la Vall si voleu anar a per ella, està el meu cunyat», «A veure si és veritat».

E2: ¿Porque os fuisteis con la familia de Lola a Sueca?

E: Pues porque allí vivían sus abuelos.

E2: ¿Qué tipo de relación teníais?

E: De amistad, era como de la familia.

E1: Su padre y mi abuelo eran muy amigos, por lo que fuera había hecho mucha amistad…

E: Y eran vecinos.

E1: Pero mi abuelo sí que era republicano.

E: Bueno, podía ser republicano pero buena persona.

E1: Eso no lo dudo. Lo que te quiero decir es que mi abuelo sí que tenía una inscripción en el bando republicano.

P1: Mi padre no era franquista.

E: Era republicano, pero no se había metido nunca en política.

P1: La República fue fatal aquí.

E: Y mi padre, ya te digo, cuando terminó la guerra, pues salió… Le hicieron el vacío, se quedó sin trabajo, lo pasamos muy mal.

E1: ¿Por qué le hicieron el vacío?

E: Pues porque nos habíamos ido.

E1: Y porque habría sido republicano…

E: Claro, por entonces los falangistas… He oído contar que ese espectáculo fue vergonzoso, para mí porque el que era alcalde y maestro, no en una escuela nacional sino en una que había al lado de la filarmónica y daba clases allí.

E1: Moliner.

E: Moliner, sí, y la chiquilla, María, que era amiga nuestra.

E1: Era más pequeñita que mi madre.

E: Eran dos o tres.

E2: La mayor es Mari Carmen.

E: La mayor es María.

E2: Mari Carmen,

E1: Y la que se encontró mi madre, ¿cómo se llamaba?

E2: Dorita.

E: Yo sé que nuestra amiga era María. Cuando los enviaron a todos, cogió una que le habían matado al hermano y en el medio de todos le dio una bofetada al que había matado a su hermano. Que ganas de dar espectáculo…

E1: ¿Le dio una bofetada a María?

E: No. Había una chica que habían matado a su hermano, que los rojos habían matado a su hermano, y cuando los trajeron a todos en procesión por la calle y la gente abucheaba, ella salió en medio de todos y le dio la bofetada a uno. Y digo que son ganas de llamar la atención.

E1: Eso lo has oído.

E: He oído contar cosas a Tere, la vecina de la playa, ¿tu la conoces?

E1: Creo que sí. Que tiene una hija de mi edad.

E: Pues sí, una hija que es maestra y luego tiene otra pequeña.

E1: ¿Y tú has visto a los presos de La Mercé pasar?

E: ¿Dónde?

E1: Por Burrina, porque el convento de La Mercé…

E: No lo he visto.

E1: Se vendría antes a Valencia.

E2: ¿Qué era lo que estabas contando? Que Teresa Abad…

E: Teresa Abad nos contó un día muchas cosas, ella no es más mayor que yo. Me contó que recogieron a varias chicas, que las llevaron, las fusilaron, y que esta no llegó a morirse. La trajeron al Clínico, porque los hermanos eran médicos, y uno de los médicos la reconoció y le dijo al hermano: «Ven a verla pero ven como hermano, que no se muera sola». Yo he conocido a don Eugenio, porque yo tenia una amiga en el Ayuntamiento, jefa de negociado y que llevaba la asistencia social en el área municipal, y cuando se cambiaron a Benimaclet, venía un sacerdote que se llamaba don Eugenio, que a ese señor en tiempos de guerra lo fusilaron. Veías al hombre vestido con una sotana y que trabajaba en el hospital Madre Vilanova, luego tenía un buen sueldo… Y el hermano: «Pero hijo, no lo des todo». Yo un día leí en la esquela que se había muerto, pero a ese señor lo fusilaron.

E2: Y después ya fueron tu padre y el abuelo de Lola de vuelta a Burriana otra vez.

E: Cuando ya tuvieron la casa abierta…

E1: A mi abuelo lo detuvieron porque mi madre empezó a chivarse de todo los muebles que se habían llevado del callejoncito. Entonces, mi abuelo, ni corto ni perezoso, se fue al cuartel de la Guardia Civil a denunciar que le habían robado los mueles y que estaban repartidos por toda la calle, y entonces le dijeron: «Hombre, Cabanilles, que bien que vengas, que ganas de verlo».

E: ¿Y qué había hecho? ¿Marcharse de primera línea de fuego?

E1: Lo retuvieron preso dos días, y a los dos días, mi abuela se fue a casa de los vecinos, de Tàfol, que era muy de derechas, y entonces le dice que Cabanilles no sale que está detenido y que no va a salir. Entonces, él fue y le dijo: «A Cabanilles lo quiero fuera, que no ha hecho nada», entonces el guardia civil le dijo que no, que Cabanilles se quedaba y ya veríamos lo que pasaba. Entonces Tàfol le dijo: «Pues mira, mi yerno está viniendo ahora de Teruel y aún lleva aquí la bofetada que le dio usted siendo Guardia de Asalto, ahora cuando llegue te lo enseño».

E: ¿Tú has oído nombrar a Victoret, que era albañil? Que era famoso en Burriana

E1: No.

E1: Pues era un albañil que tenía amistad con toda la gente de bien de Burriana y vivía con su madre. Cuando terminó la guerra lo metieron en la cárcel, y él decía: «Que em diguen perquè m’han portat ací». El padre de Ángela era Oficial.

E1: El padre de Ángela, ¿era el médico Almela?

E: Sí, el dentista, y que también llevaba la Cruz Roja.

E1: El que murió en la cárcel.

E: No, el que murió en la cárcel no era médico, ese era dentista pero médico no. Él tuvo un convenio con el ejército y se fue de dentista a Tetuán, entonces ahí se codeó con todos los militares y cuando terminó la guerra, unas chicas se dieron cuenta que habían detenido a mi padre. Don Paco, hizo todo lo que pudo, de lo contrario lo hubieran fusilado esa mañana. Bueno pues, a Victoret lo metieron en la cárcel y el padre de don Paco, el padre Ángel, no sabía para qué estaba allí: «Per què m’han portat ací? Que si no jo no me’n vaig. En el que he tardat en parlar amb no sé qui».

[conversa irrellevant]

E1: Volvemos a la guerra. ¿Vosotros bajabais al refugio privado? ¿Tenías constancia de que hubiera también refugios públicos?

E1: No me acuerdo.

E2: Pero había uno en el camino de Onda.

E: Yo sé que íbamos al colegio y estaban allí. Íbamos a las Carmelitas y a última hora, como ya la cosa se puso fea, mis padres nos buscaron una profesora particular, que había sido religiosa y que se llama doña Matilde. Había sido religiosa y nos daba clase en casa para no tener que ir al colegio porque aquello estaba… O sea, que hacía lo mismo al principio que al final, la cosa se fue yendo…

E1: De todas formas, cuando tomas la decisión de irte primero al mar y después hacia Sueca, es cuando digamos, el Frente estaba a los dos lados del río.

E2: Huyendo de la brasa se fueron al mar, es decir, huyendo se fueron al mar.

P1: Yo creo que era peor.

[inaudible]

E1: ¿Cómo quedó después la alquería?

E: Pues la vendieron porque aquello había que arreglarlo todo.

E1: Cuando volviste a Burriana, ¿cómo fue la vida?

E: Dura, con las cartillas de racionamiento, no había comida… Mal. Me acuerdo de ir al colegio de las monjas, unas que eran así más descaradas.

E1: Pero, ¿tú no fuiste a la escuela con mi tía Pilar?

E: No, yo fui primero a Villa Rosita y luego me vine a Valencia.

E1: Digo antes, de pequeña.

E: No.

P1: ¿No fuiste a las monjas Enriqueta?

E: Sí.

P1: Fuiste a las de la Consolación.

E: Pero fui luego. Yo me vine a Valencia con mi tía, que tenía mucha amistad con dos profesoras del grupo Cervantes y me llevaron allí, lo que pasa es que mi madre, lo que eran las mujeres de aquellos tiempos, cuando volví a Burriana ya me dijo que no, que allí estaba bien, que me daban clase de francés y era una escuela pública. Estaba esa señora y otra que vivían en Trinitaris, y nosotros dormíamos en la plaza Tetuán, ella viva en Trinitaris, doña Remigia, y eran hermanas, Remigia y Lourditas, eran hermanas del arzobispo que habían fusilado…

E1: Pero yo digo de Burriana, porque tú hasta los 17 estuviste en Burriana.

E: Sí, y luego fui a las monjas.

E1: Pero de esa etapa, desde pequeñita no que estaba la guerra, pero una vez acabada, mi tía Pilar fue a las escuelas nacionales.

E: Sí, pero yo fui a doña Rosita, y ya cuando volví de Valencia es cuando fui a la Consolación.

E1: Vale. Yo encontré una foto del grupo de mi tía Pilar.

E: Nosotras íbamos mucho juntas, a aparte de que era un colegio muy bonito porque tenía aquella escalera, había una maestra que era familia de la madre de Tere, que su padre era administrador de correos, y como ella no tenía colegio los jueves ni los sábados, pues íbamos a ayudar a la maestra.

E1: No estaba mal, pedagogía más moderna. Y después de la guerra, cuando acabó que volvisteis a Burriana, ¿tus padres y mis abuelos seguían siendo amigos?

E: No lo sé, supongo que sí.

P1: Cuando decíamos que íbamos a Burriana, decíamos que íbamos a ver a Cabanilles. Madre mía, Pilar te tuvo mucho cariño y han venido mucho aquí, que aún tengo unos pañuelos que me bordó para la comunión…

E: Para la comunión de mi hermano vinieron la tía Pilar y Guillermina, y la tía Pilar me dijo: «Yo le he dicho a mi hija, que el día que nosotras no estemos, a ver si vosotras dejáis de trataros, tú cuando la veas dile algo». Yo vi a Pilarin un día que salía de la Quirón en un semáforo, y claro, mi hermano: «No te pares aquí», y ya no la he vuelto a ver.

E1: Pues mira como hemos acabado Enriqueta, aquí charlando. Tiene narices las vueltas que da la vida. Aquí hablando.

[inaudible]

P1: Mi familia tenía relación con los Almela, que yo me acuerdo de esa familia.

E1: De todas maneras, siempre nos ha llamado mucho la atención el caso de la situación de Román Almela, que fue el que era dentista y que estaba…

E1: Román no era dentista.

P1: No, no. Era Paco Almela.

E1: Su hermano también.

E: Era médico, pero dentista no. Eran cuatro hermanos.

E1: Perdón, me he equivocado, Emilio.

E: Ah, Emilio no era médico, era dentista, y los otros tres eran médicos.

E1: Porque Emilio…

E: Esas personas no viven allí. Ella era de Alberic y se bajaron allí.

E1: Pero él estaba en Burriana, y de hecho…

E: En la guerra se quedó con una botella que le dieron y lo mataron.

E1: Estando en la cárcel, otro preso se trastornó y le pegó con un botijo y lo mató.

E: Yo ya no sé más.

E1: Cómo teníais relación con la familia de Paco…

E: Con la de Paco sí, pero con la de estos no tenía ninguna relación.

E1: Por eso lo preguntaba.

E: Y luego con la familia de los otros hermanos, eran mayores que nosotros, porque yo con Angelita Almela, pero la prima, que creo que se ha muerto ya…

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